miércoles, 16 de abril de 2008

El cazador atolondrado

Esta es una fábula que trata sobre un cazador


Por perder el tiempo en hacer puntería,

volvió un cazador con la alforja vacía.



Lo que al cazador por no molestarse,

sucede en la vida por no espabilarse.



No basta en la caza con quemar cartucho.

Ni basta en la vida con moverse mucho.



No asegura el ruido de la artillería

el buen resultado de una cacería.



Ni basta en la vida seguir los impulsos,

obrando sin ojo, sin tino y sin pulso.



No logran más piezas malos cazadores,


sólo porque sean sus armas mejores.



Y al fin de la vida cantará el morral

si uno apuntó bien o si apuntó mal.



Porque habrá en su bolsa lo que en ella eche

y según sus presas será su escabeche.

No hay comentarios: